
Máximo Luppino- Pensamiento, palabra y acción
por una hora atrás
Desde un iluminado refugio, en un milenario templo, un reconocido devoto aseveró que el hombre transita el sendero de la armonía cuando “el pensamiento, la palabra y su accionar están en línea”. Es decir que sus manifestaciones verbales son reflejos genuinos de sus ideas, y sus actos cotidianos son emanaciones de ese noble hemisferio interior.
Así es que este estado de coherencia es el inicio de una vida superior, decimos superior en el contexto del infinito universo espiritual; que en términos prácticos lo podemos definir como servicio desinteresado a nuestra comunidad. Servicio positivo al planeta todo con su asombrosa dinámica creación, demos un sentido positivo e idealista a nuestros días, así en ser útiles a todos, nos encontraremos más vivos que nunca.
El santo padre Francisco nos decía: “Por más que se lo destruya, el poder del amor como servicio siempre resucita. Su fuente está más allá de toda indicación humana; es la paternidad amorosa de Dios, fuente inalcanzable e incuestionable”...
En otro momento el jefe de la cristiandad afirmaba:” La deuda social exige la realización de la justicia social. Juntas, nos interpelan a todos los actores sociales, en particular al Estado, a la dirigencia política, al capital financiero, los empresarios, agropecuarios e industriales, sindicatos, las Iglesias y demás organizaciones sociales”…
Sin lugar a dudas encontramos en Francisco (nuestro padre Bergoglio) un ser anclado en la coherencia, nos induce a “no dejarnos abatir por el desanimo, vivir en la alegría”. En muchas ocasiones encontramos en “el otro” la esencia de nuestra propia vida. Como si fuera un juego de espejos cósmicos, apreciamos en el reflejo casi intangible de nuestros hermanos nuestra propia identidad.
Nosotros tenemos una inmensa dicha que pugna por evidenciarse, nuestras antiguas sugestiones ofician como un paredón inmenso que no dejan llegar a las playas de nuestra conciencia las aguas redentoras de la libertad.
“Todo lo alcanzaras, solemne loco…La verdad es un molde que mejor rellena quien más delira” El imbatible ALMAFUERTE, esto nos sugería, junto a su incomparable grito de guerra “No te des por vencido, ni aun vencido”...
En la lucha se encuentra el sentido de la paz, en la actividad frenética y viril, se aprende el valor del sosiego y la meditación.
La vida política no es ajena a estas leyes de vida. Parece difícil pero no lo es, se trata de vivir con criterios de fraternidad y solidaridad a flor de piel.
Nuestro cable a tierra nos dice que en San Miguel vamos bien, y sin dudas estamos construyendo entre todos una comunidad mejor. Notamos que cada día que pasa nuestros vecinos son más protagonistas de este fundamental cambio.
Por último recordemos alinear nuestras palabras y conducta a nuestros pensamientos, busquemos la belleza de una acción desinteresada, esto nos permitirá respirar un aire más limpio y puro.
Maximo Luppino
Así es que este estado de coherencia es el inicio de una vida superior, decimos superior en el contexto del infinito universo espiritual; que en términos prácticos lo podemos definir como servicio desinteresado a nuestra comunidad. Servicio positivo al planeta todo con su asombrosa dinámica creación, demos un sentido positivo e idealista a nuestros días, así en ser útiles a todos, nos encontraremos más vivos que nunca.
El santo padre Francisco nos decía: “Por más que se lo destruya, el poder del amor como servicio siempre resucita. Su fuente está más allá de toda indicación humana; es la paternidad amorosa de Dios, fuente inalcanzable e incuestionable”...
En otro momento el jefe de la cristiandad afirmaba:” La deuda social exige la realización de la justicia social. Juntas, nos interpelan a todos los actores sociales, en particular al Estado, a la dirigencia política, al capital financiero, los empresarios, agropecuarios e industriales, sindicatos, las Iglesias y demás organizaciones sociales”…
Sin lugar a dudas encontramos en Francisco (nuestro padre Bergoglio) un ser anclado en la coherencia, nos induce a “no dejarnos abatir por el desanimo, vivir en la alegría”. En muchas ocasiones encontramos en “el otro” la esencia de nuestra propia vida. Como si fuera un juego de espejos cósmicos, apreciamos en el reflejo casi intangible de nuestros hermanos nuestra propia identidad.
Nosotros tenemos una inmensa dicha que pugna por evidenciarse, nuestras antiguas sugestiones ofician como un paredón inmenso que no dejan llegar a las playas de nuestra conciencia las aguas redentoras de la libertad.
“Todo lo alcanzaras, solemne loco…La verdad es un molde que mejor rellena quien más delira” El imbatible ALMAFUERTE, esto nos sugería, junto a su incomparable grito de guerra “No te des por vencido, ni aun vencido”...
En la lucha se encuentra el sentido de la paz, en la actividad frenética y viril, se aprende el valor del sosiego y la meditación.
La vida política no es ajena a estas leyes de vida. Parece difícil pero no lo es, se trata de vivir con criterios de fraternidad y solidaridad a flor de piel.
Nuestro cable a tierra nos dice que en San Miguel vamos bien, y sin dudas estamos construyendo entre todos una comunidad mejor. Notamos que cada día que pasa nuestros vecinos son más protagonistas de este fundamental cambio.
Por último recordemos alinear nuestras palabras y conducta a nuestros pensamientos, busquemos la belleza de una acción desinteresada, esto nos permitirá respirar un aire más limpio y puro.
Maximo Luppino





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